jueves, 3 de noviembre de 2011
El encanto de los viajes a la nada...
Esa ventana abierta al mundo en el que las imágenes se turnan en ráfagas efímeras que se reflejan en mis retinas envolviéndome en ese estado de catatónia del que jamás me gustaría despertar...
jueves, 20 de octubre de 2011
Éxtasis de Santa Teresa.
Tú quieres que mis brazos se tornen cuál enredadera sobre tu cuerpo, que tu aliento me penetre y se convierta en profundos escalofríos; esos escalofríos que crispan mi blanca y suave piel como las frías mañanas de invierno.
Como ramas al acecho, tus brazos aprieten mis curvas hasta dejarme sin respiración; mientras ese vaho cubre los cristales de pasión; pasión que se desliza y se condensa en amor.
Tú haces que me sienta como Santa Teresa en su éxtasis, que esos espasmos de gozo me hagan yacer sobre tu pecho.
miércoles, 5 de octubre de 2011
Memoria
Eres la desnudez anunciando mi ternura
la sed en la espiral como una hoguera
como una ensoñación del alba en quemadura.
Aún tengo el recuerdo al alma sostenido
para saber que soy en tu vuelo la presencia
que siente que algún día se torne sometido
cuando al despertar me vaya con tu ausencia.
Porque soy yo quien llena el instinto de las sombras
como fuego en un diamante que en plenitud derrama
su corazón que deja en tu duelo azul la llama
y mientras sigas diciendo que me nombras
te sentiré hasta el filo de luz en la memoria
hendir el acerado pulso perdido en la memoria.
la sed en la espiral como una hoguera
como una ensoñación del alba en quemadura.
Aún tengo el recuerdo al alma sostenido
para saber que soy en tu vuelo la presencia
que siente que algún día se torne sometido
cuando al despertar me vaya con tu ausencia.
Porque soy yo quien llena el instinto de las sombras
como fuego en un diamante que en plenitud derrama
su corazón que deja en tu duelo azul la llama
y mientras sigas diciendo que me nombras
te sentiré hasta el filo de luz en la memoria
hendir el acerado pulso perdido en la memoria.
Mis pequeños poemas para pequeños corazones: Jennifer Custodio
miércoles, 14 de septiembre de 2011
Desayunando momentos para poder soñar contigo.
Desayunando tus miradas, oliendo tus sábanas, bebiendo tus palabras, tragando tus besos y sintiendo tus caricias para poder despertar en el abismo de tus brazos, envolverme en tu cuerpo y soñar con la infinidad de tus recuerdos.
Yo lo que quiero es desayunar momentos para poder soñar contigo...
lunes, 12 de septiembre de 2011
Suspendida en una cárcel de recuerdos.
Tenía los ojos rojos de llorar, ya no tenía apetito y se le esfumaron las ganas de todo. Lo único que conseguía apreciar eran esos Sugus de fresa, su sabor siempre era el mismo al igual que ese sabor de amargura que la penetraba por cada arruga de sus sábanas. Ríos de tristeza recorrían sus delicadas mejillas, los cuales se convertían en salados mares que decían su último adiós en sus secos y agrietados labios. Secos porque la saliva de él hacía días que nos los humedecía…
Castigada en la soledad de una esquina de la que nunca podrá escapar, frotándose los ojos esperando despertar en otra realidad.
Pequeños sentimientos escondidos en un pequeño corazón: Jennifer Custodio
Esas imágenes con vida.
La fotografía posee numerosas definiciones, ¿ pero cual es la correcta? O ¿ cual es la única?. La respuesta correcta es ninguna, la fotografía puede ser tantas cosas que carece de una única respuesta correcta y verdadera. No tiene definición porque cada una de las imágenes que cada uno de nosotros vemos, tienen en cada persona un efecto e interpretaciones diferentes. Lo que consigue la fotografía es despertar emociones o sensaciones que desconocíamos hasta llegar al punto de hacernos reflexionar con una simple mirada.
Si descomponemos la palabra foto-grafía, obtenemos como significado escribir con luz. La fotografía es el arte de escribir con la luz, un arte que desde que fue descubierto ha ido adquiriendo un auge indescriptible por lo que la fotografía nunca se convertirá en un arte efímero. Con un “click” nos proporciona una imagen inmortal, una cantidad de impresiones y exaltaciones incontables con los dedos de la mano.
La foto sepia de los que están ausentes
del tiempo en un instante detenido,horizontes lejanos, aún presentes que la distancia anula hasta el olvido. En el álbum conservo la memoria:El alba, el ocaso, el universo,el eco sostenido de la historia tras el ojo en fusión a lo diverso. Sobre el cristal, visor de la mirada como un relámpago en la noche quedo,así dejo la magia contemplada sobre un papel la imágen de la vida; lento y fugaz, aventurado el dedo pulsó la idea en la forma compartida. Pequeñas reflexiones y pequeños poemas para pequeñas personas: Jennifer Custodio
domingo, 11 de septiembre de 2011
La construcción de la destrucción.
Desde el Origen la vida clama el llanto
y rompe su placenta hacia la luz incierta
donde la savia busca el descarnado canto
como carne de otoño sobre la llaga abierta;
el viento encierra en su latente geometría
la edad arrinconada que desnuda se estremece
y no importa si espiga o rosa en fragante melodía
si en materia final la muerte se enardece.
No existe la edad para el amor o ser amado
al infinito animal que en el espacio inerte
en turbadora orilla de Caronte enajenado;
un instante es condena en rostro del espejo
que la sombra que pasa espera misma suerte
como el lujo arrogante pasión de su reflejo.
Porque somos al surco semilla de ventura,
la mano que resurge de un niño envejecido
desde la ciega sed donde habita el ansia oscura.
Mis pequeños poemas para pequeñas personas: Jennifer Custodio
y rompe su placenta hacia la luz incierta
donde la savia busca el descarnado canto
como carne de otoño sobre la llaga abierta;
el viento encierra en su latente geometría
la edad arrinconada que desnuda se estremece
y no importa si espiga o rosa en fragante melodía
si en materia final la muerte se enardece.
No existe la edad para el amor o ser amado
al infinito animal que en el espacio inerte
en turbadora orilla de Caronte enajenado;
un instante es condena en rostro del espejo
que la sombra que pasa espera misma suerte
como el lujo arrogante pasión de su reflejo.
Porque somos al surco semilla de ventura,
la mano que resurge de un niño envejecido
desde la ciega sed donde habita el ansia oscura.
Mis pequeños poemas para pequeñas personas: Jennifer Custodio
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